Recibir un diagnóstico de cáncer es un golpe que lo cambia todo. De un día para otro, la vida se llena de incertidumbre, miedo y preguntas que nunca imaginamos hacernos. Pero cuando eres madre, el impacto va más allá de tu propia salud. No solo te preocupas por ti misma, sino también por el bienestar emocional de tu hijo. Criar en tiempos de enfermedad se convierte en un desafío lleno de aprendizajes y transformación.
Cuando la enfermedad toca a la puerta de la maternidad
En mi caso, el cáncer no era un territorio desconocido. También soy hija de una paciente oncológica, y al recibir mi diagnóstico, reviví muchas emociones del pasado. Recordé las frases que decía mi madre, sus miedos, su forma de enfrentar la enfermedad. Me di cuenta de que aquella experiencia dejó una huella profunda en mí y que, sin darme cuenta, podía estar transmitiéndole a mi hijo la misma carga emocional con la que yo crecí.
En ese momento, supe que no quería que él viviera este proceso de la misma manera que lo viví yo. Tenía que encontrar una forma diferente de afrontar la enfermedad y la crianza. Afortunadamente, ya llevaba tiempo formándome en crianza consciente, lo que me permitió acompañarlo desde otro lugar, con otra mirada, con más empatía, amor y presencia. Criar en tiempos de enfermedad no significa evitar el dolor, sino aprender a transitarlo juntos con honestidad y amor.
Criar con consciencia en medio de la incertidumbre
Una de las primeras decisiones que tomé fue ser completamente honesta con mi hijo. Los niños perciben mucho más de lo que imaginamos, y ocultar la verdad solo genera más inseguridad y ansiedad en ellos. Con palabras adecuadas para su edad, le expliqué lo que estaba ocurriendo, respondí sus dudas y le hice sentir que podía hablar conmigo sin miedo. Criar en tiempos de enfermedad implica abrir espacios de comunicación sincera y respetuosa.
Acompañar sus emociones fue otro de los pilares fundamentales. En lugar de minimizar sus miedos o intentar protegerlo de la realidad, validé sus sentimientos y le di espacio para expresarlos. Le enseñé que estaba bien sentirse triste, enojado o confundido, pero que siempre estaríamos juntos para enfrentar lo que viniera. Criar en tiempos de enfermedad significa sostener y validar, sin negar ni disfrazar lo que sucede.
Por supuesto, no todos los días fueron fáciles. Hubo momentos en los que mi energía era tan baja que apenas podía estar presente. En esos días, lo único que podía ofrecerle era estar a su lado viendo la tele, y aprendí a no culparme por ello. Porque criar con consciencia también implica aceptar nuestras propias limitaciones y darnos el permiso de descansar cuando lo necesitamos. La autocompasión es clave cuando hablamos de criar en tiempos de enfermedad.
Pero también hubo momentos llenos de amor y conexión profunda. Uno de los más significativos fue cuando mi hijo me rapó el pelo. A medida que los mechones caían, sentía que no solo estábamos cerrando una etapa, sino que también estábamos creando un recuerdo que nos uniría para siempre. Criar en tiempos de enfermedad también puede significar encontrar rituales de conexión que fortalezcan el vínculo.

El poder de la tribu en tiempos de enfermedad
Si algo aprendí en este proceso es que nadie debería transitar la enfermedad en soledad. La maternidad, en condiciones normales, ya es desafiante, pero cuando se combina con una situación de salud crítica, el apoyo de una red de contención se vuelve esencial. Criar en tiempos de enfermedad es más llevadero cuando nos sentimos sostenidas por nuestra tribu.
Gracias a mi pareja, familia y amigos, pude sentirme sostenida en los momentos más difíciles. Pude descansar cuando lo necesitaba, recibir palabras de aliento y, sobre todo, ver que mi hijo también tenía otros adultos amorosos a su alrededor que lo cuidaban. Sentir que no estaba sola fue un bálsamo en medio de la tormenta.
Es por eso que hoy tengo un propósito claro: ayudar a otras madres y padres a transitar la enfermedad sin que sus hijos se sientan solos o desprotegidos. Porque cuando criamos, necesitamos una tribu. Y cuando enfrentamos una enfermedad, esa tribu se vuelve más importante que nunca.
¿Cómo ayudar a los niños a sobrellevar la enfermedad de mamá o papá?
Criar en tiempos de enfermedad no es un camino que deba recorrerse sin herramientas. Hay estrategias que pueden hacer que este proceso sea menos doloroso para nuestros hijos:
- Hablar con honestidad: No se trata de darles todos los detalles médicos, sino de explicarles lo que sucede de manera clara y adecuada para su edad.
- Validar sus emociones: Permitirles sentir y expresar sus miedos, tristeza o enojo sin juzgarlos.
- Mantener rutinas en la medida de lo posible: La estabilidad en el día a día les da seguridad y reduce la ansiedad.
- Crear momentos de conexión: Leer juntos, ver una película o simplemente abrazarse ayuda a fortalecer el vínculo.
- Buscar apoyo: No dudar en pedir ayuda a familiares, amigos o profesionales en crianza consciente para recibir orientación.
Si estás pasando por esto, no estás sol@. Criar en tiempos de enfermedad puede ser difícil, pero no tiene por qué ser un camino solitario.
Si necesitas apoyo, aquí estoy
Si tú o alguien que conoces está viviendo un proceso oncológico y necesita apoyo para acompañar a sus hijos con amor y consciencia, quiero decirte que aquí estoy.
La crianza consciente no significa hacerlo todo perfecto, sino aprender a estar presentes, validar las emociones y construir un vínculo basado en la empatía y el amor, a pesar de las circunstancias. Criar en tiempos de enfermedad es un reto, pero también una oportunidad para fortalecer los lazos con nuestros hijos de una manera auténtica y amorosa.
Si sientes que puedo ayudarte, ponte en contacto conmigo. Juntas, podemos transformar este camino en una oportunidad para conectar con nuestros hijos desde un lugar más auténtico y profundo.
💛 No estás sol@. Aquí estoy para caminar contigo.
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